Preguntas frecuentes
- Este proceso terapéutico es para ti si te sientes cansada de estar en guerra contigo misma y ya has probado todo tipo de cosas que no te han funcionado. Si la comida, la culpa, y otras emociones desagradables dominan tu vida, haciendo que evites planes y proyectos que te importan por miedo… te animo a que elijas cuidarte en terapia conmigo. Es adecuado para ti si tiendes a vivir entre extremos y contradicciones, y a compararte hasta que parece que nunca es suficiente.
Aproximadamente, las sesiones de terapia tienen una hora de duración y la plataforma de conexión es Google Meet. Desde la primera sesión, es totalmente individualizada y confidencial, y trato de evaluar el problema que genera malestar, generar hipótesis sobre su mantenimiento, y plantear una intervención basada en evidencia científica con el objetivo de mejorar tu bienestar. En la primera toma de contacto podrás plantear tus dudas y ver si el proceso es para ti. En la siguiente sesión de terapia, recogeré toda la información relevante sobre ti, evaluaremos los síntomas, plantearemos objetivos y planificaremos el resto de sesiones y tratamiento. Ofrezco seguimiento entre las sesiones, que programo acuerdo según las necesidades personales, elaboro materiales, y planteo ejercicios adaptados a cada caso. Mi objetivo es que puedas llegar a conocerte mejor, dotarte de recursos, y de un espacio seguro de apoyo y validación sin juicios.
El pago de la sesión se realiza por transferencia bancaria o bizum, y la frecuencia de las sesiones se acuerda conforme a las necesidades de cada persona
Cada proceso es diferente, pero los cambios suelen empezar a notarse antes de lo que imaginas: a veces en cómo piensas, otras en cómo te hablas o cómo gestionas los días difíciles. Desde la primera sesión, mi objetivo es que vayas generando conciencia de las situaciones para que sea posible hacer mejoras con tu voluntad. No hay una línea recta, pero sí un camino que se vuelve más claro y ordenado con cada paso y conversación.
Es una duda muy humana. Pero la terapia no es un salto al vacío, sino un proceso acompañado en el que no se trata de hacerlo perfecto, sino de permitirte hacerlo a tu manera y fijar tu atención en lo verdaderamente valioso para ti. Tu esfuerzo nunca será en vano, sino que te enseñará cosas sobre ti; se traducirá en una inversión en aprendizaje, clarificación de valores, autoconocimiento y paz mental; una apuesta por cuidarte y dedicarte a ti exclusivamente, un tiempo necesario, sano y de mucho valor.
No. En ningún momento. La terapia no va de forzarte, sino de ayudarte a entender qué hay detrás del miedo a comer y a recuperar poco a poco la confianza con la comida y con tu cuerpo. El ritmo lo marcas tú, y cada paso se da desde el respeto. La prioridad siempre será que goces de disfrutes de una vida lo más sana y plena posible
El trastorno lleva tanto tiempo contigo que puede parecer parte de tu identidad y lo único que conoces y te da seguridad. Pero no eres tu TCA: debajo hay una persona con muchas más partes, emociones y deseos que aún no han tenido ocasión de mostrarse, y que tienen la misma importancia, o más. El TCA puede sentirse como refugio y amenaza a la vez. No necesitas tenerlo claro para empezar; basta con tener curiosidad por entender qué pasa. Eres y pasan muchas cosas a la vez, aunque a menudo de miedo aventurarse a descubrirlas o a cambiar la forma de verlas. Lo que desconocemos, asusta, y es normal. La terapia te ayudará a ocupar más tiempo cada una de tus partes, familiarizándote y reconciliándote con ellas, y permitiéndote decidir, poco a poco, quién quieres pasar más tiempo siendo.
No necesitas saber cómo hacerlo todo desde el principio. La terapia no te exige fuerza ni certezas, te acompaña a construirlas poco a poco. No hay un ritmo correcto, solo el tuyo, y en cualquier caso, será valiente.
Es normal tener miedo a mostrarte. En terapia no se fuerza la confianza: se crea paso a paso, con tiempo, cuidado y sin juicios. Puedes decir tanto o tan poco como necesites, a tu ritmo. Yo te acompañaré sin presiones y te invitaré a que te expreses cómo mejor te salga y necesites en el momento. Será interesante y valioso que te permitas ser tú en cualquier momento. La terapia será tu lugar seguro para eso.
A veces el malestar no se nota por fuera, pero eso no lo hace menos importante. No hace falta tocar fondo para empezar a cuidarte. Además, puede que te encuentres ambivalente sobre eso, que unas veces consideres que sí te vendría bien ayuda, y otras veces que no, que puedes tú sola… A todos nos viene bien contar con apoyo, y siempre es buen momento para hablar y empezar a cuidarse.
El miedo a retroceder es real y válido, pero las recaídas no borran lo avanzado. Las recaídas ayudan a que recuerdes qué valores quieres mantener y por qué lugares y situaciones no te gustaría volver a pasar. Forman parte del proceso, y aprender a transitarlas también es recuperación y un crecimiento valioso.
Sí. Y no estás sola en sentirte así. Te ayudaré a poner palabras a esas contradicciones, entender el sentido que puedan tener, a no juzgar, sino aprender a mirar con curiosidad, y encontrar calma en medio de todo ese caos.
Lo entiendo. La vida no se detiene, pero seguir igual también puede consumirte mucho más tiempo, energía y salud. Puedes ver la terapia como una carga, pero realmente será un esfuerzo que hará que dejes de sostener tanto sola y que inviertas en cuidado y aprendizaje valioso. Además, iremos al ritmo que necesites, de manera flexible. Cuidarse nunca debe verse como una pérdida de tiempo, sino como algo prioritario y un buen ejemplo a seguir.
